Un blog, una vida, un cautiverio

Un grito,  un cautiverio eterno,  una desolación que no conoce días ni noches.  Cuando se junta el amanecer  y el anochecer en un único estado.  En ese lugar entre el todo y la nada es donde me encuentro,  queriendo salir sin encontrar salida.
Una habitación circular,   donde todos son puertas pero ninguna se abre.   ¿Quien tiene la llave? .  Por supuesto solo Dios la tiene,  escondida en algún rincón de mi alma,  esperando a que la encuentre.

Mientras tanto,  haré lo que siempre he hecho,  seguir adelante sin avanzar,  conectándome a cada momento,  a esa droga constante que es Internet,  que fluye por mis venas….. y a la que me es difícil decir adiós  si no es para una vida mejor.